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Es evidente la falta de oxígeno por el uso de barbijos (Afecta al desarrollo cognitivo y biológico en niños)

La mascarilla se ha convertido en algo cotidiano. Hay efectos considerables en cubrir nuestras caras en el desarrollo cognitivo y biológico de los bebés. De hecho, los bebés y los niños pequeños parecen sufrir mucho más por el estrés de los padres y la falta de mimos y de oxígeno que por las mascarillas.

Parece ser inútil acercarse a los padres y decirles que los niños están sufriendo y que jamás lograrán tener un desarrollo normal.

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  • Los niños ciegos nunca ven la boca de su interlocutor. Sin embargo, balbucearán y aprenderán a hablar.
  • Para aprender a hablar normalmente, basta con 20 minutos de intercambio con un adulto al día. Es muy probable que todos los bebés tengan al menos 20 minutos de intercambio con sus padres sin mascarilla.
  • Las emociones de alegría, ira, miedo, etc., son reconocibles en la entonación de la voz. Aunque las emociones faciales son menos fáciles de reconocer con mascarilla, la información de la entonación es suficiente para identificar las emociones.
  • Se ha demostrado que las gafas de sol ocultan las emociones del rostro tanto como las mascarillas.

 

En abril de 2021, no hemos encontrado ninguna investigación publicada sobre los efectos del brote de COVID-19 en el desarrollo infantil, debido a la falta de investigaciones retrospectivas. Sin embargo, es posible comparar la situación actual con un brote similar, el del SARS en Asia en 2003. Un estudio mostró un ligero retraso en el desarrollo de los niños que vivieron sus primeros años durante la epidemia de SARS en comparación con los niños nacidos después.

En una situación de epidemia, la vida de las personas se ve radicalmente alterada debido a varios factores: cambios sociales (aislamiento, confinamiento, uso de mascarillas y menor actividad al aire libre), menor interacción social, cierre de escuelas, aumento de las actividades sedentarias (especialmente las relacionadas con las pantallas), una dieta menos diversificada, etc. El nivel de estrés en el entorno de un bebé es generalmente mucho mayor. Este estrés puede deberse al miedo a la enfermedad o a la muerte, pero también a factores socioeconómicos como la pérdida del trabajo, la incertidumbre profesional, los problemas financieros y la ausencia de muchos apoyos para el desarrollo personal y el ocio.

 

El estrés en el entorno del bebé puede afectar a su desarrollo.

Los niños que han sufrido un estrés importante durante el embarazo o la infancia pueden tener peores capacidades cognitivas con problemas de concentración, atención o retraso en la adquisición del lenguaje.

Hay que recordar que el estrés no depende únicamente de la situación estresante o del individuo: es el resultado de una interacción entre el individuo y el entorno. En el último año, toda la población se ha enfrentado a múltiples, repetidos y prolongados factores de estrés, y ha tenido dificultades para utilizar las estrategias habituales para afrontarlos.

¿Cómo se puede minimizar el impacto del estrés de los adultos en los niños?

No siempre tenemos el control sobre la situación estresante, y esta pasividad en curso es en sí misma un factor de ansiedad. Una mejor comprensión de la situación y de las medidas adoptadas para afrontarla reduce el estrés que se siente.

Además, quedarse solo con el miedo no ayuda; para reducir el impacto de una situación estresante, un recurso sencillo es hablar de ella (con la familia, los amigos o los profesionales). Sin embargo, las medidas adoptadas para luchar contra la propagación de la COVID-19 imponen una drástica reducción de las interacciones sociales, al menos en la forma a la que estábamos acostumbrados (pausas para el café con los compañeros, comidas familiares, salidas con los amigos…). Por eso es necesario inventar otras formas de compartir momentos agradables con nuestros seres queridos (por teléfono o vídeo, o en persona dando un paseo juntos, por ejemplo) para mantener un número suficiente de vínculos con los demás. Por último, sabemos que las interacciones táctiles, los abrazos y las caricias son esenciales para el desarrollo cognitivo de los niños pequeños y ayudan a reducir su estrés.

Aprovecha tu tiempo libre para abrazar a tus hijos y lee las preguntas de Adiós Corona si tienes alguna duda. Usted y sus hijos estarán menos estresados.

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