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Cuida tu entorno, los ladrones de energía existen

¿Te falta la energía? ¿Sientes que tu mente está siempre invadida por malos pensamientos? Descubre qué son los ladrones de energía y cómo identificar aquello que nos quita la vitalidad.

17 Pensamientos y actitudes que acaban con tu vitalidad

¿Alguna vez te has sentido cansado/a? ¿Piensas mucho en negativo en tu día a día? Los ladrones de energía son unos pensamientos o personas que acaban agotándonos de manera emocional y que pueden llegar a hacer que seamos menos productivos, estemos más infelices y que nuestra vida no avance al ritmo que queremos.

¿Qué son los ladrones de energía?

Los ladrones de energía no son solo personas, sino que son pensamientos negativos, es decir, preocupaciones que podemos llegar a tener en el día a día que no nos dejan avanzar. En consecuencia nos roban la energía espiritual o vital que tenemos y podríamos denominarlos “hábitos”.

Estos pensamientos o personas que absorben tu energía pueden llegar a convertirse en un problema ya que hacen que las cosas a tu alrededor no salgan de la mejor forma. Tanto es así que en muchos casos los ladrones de energía pueden acabar modificando tus conductas y haciendo que sufras de ansiedad o depresión.

¿Cuáles son los ladrones de energía más comunes?

Existen una serie de actitudes o pensamientos que podemos identificar como estos ‘ladrones de mentes‘. En muchos casos, las personas que pierden su energía a causa de una mala praxis mental, suelen hacer las siguientes acciones.

  1. Quejarse contantemente: Son personas que buscan en el día a día algo totalmente inútil de lo que poder quejarse y sin el objetivo de buscarle una solución. De esta forrma, la queja no solo hace que las personas acaben sientiendo que la responsabilidad de su ‘mala suerte‘ está en los demás sino que además no quieren tomar las riendas de su vida y acabar con estos ladrones de energía.
  2. Dejar tareas pendientes: Frases como las siguientes pueden estar asociadas a este tema “es que no recordé en apuntarlo” “se me pasó por completo decírtelo” “creo que se me pasó la fecha para entregar la documentación” “lo haré dentro de un rato”. Esto genera un gasto innecesario de energía espiritual, física y mental que no ayuda en poder solucionar o lleva a cabo el tema en cuestión.
  3. No darse permiso para descansar: Tomarse un descanso está fenomenal para nuestra salud tanto psicológica como física ya que si no las prisas del momento nos puede llevar a no desempeñar bien nuestro trabajo laboral por ejemplo. Tanto es así que uno de los ladrones de energía que más nos puede afectar mentalemente y físicamente es precisamente no tomarnos un tiempo para reponer nuestras baterías y estar relajados.
  4. Ser desorganizado/a: Tener el lugar de trabajo ordenado y el hogar ayuda a transmitir energía positiva y nos libra del caos. Por este motivo, conseguir mantener un orden en nuestro hogar y en nuestra mente debe ser uno de los primeros pasos para recuperar nuestra energía espiritual o vital y librarnos de los ladrones de energía que impiden nuestro avance. Un lugar desordenado y lleno de cosas hará que tu vida y tu mente se convierta en un caos.
  5. No aceptar los hechos: Aceptar significa asumir las cosas que no puedes cambiar y hacer algo para cambiar aquellos sobres las que sí tienes algún grado de control. Cuando no aceptamos a algo o alguien tal y como es puede convertirse en un gran “peso” en nosotros durante tiempo y acabar por convertirse en ladrones de mentes que acaben con nuestra vitalidad.
  6. Aferrarse a las cosas o las personas: Esto está relacionado con relaciones de amistad, familiares o de pareja dependiente, es decir, sin dejar espacio suficiente a la otra persona para que pueda tener sus momentos de libertad. La dependencia emocional es uno de los ladrones de energía que más afecta tanto a nuestra autoestima como a la relación en sí.
  7. Preocuparse innecesariamente: Las personas solemos reaccionar ante la situación o la interpretación que nos hacemos según nuestra situación mental, a veces hasta anticipándonos. Por eso, ante una situación difícil, lo mejor es centrarse en el aquí y ahora, ir paso a paso, sin imaginar consecuencias negativas que probablemente no ocurrirán.           Ladrones de energía más comunes
  8. No saber decir “no”: Las personas que no saben decir que no, suele ser porque les da pena o porque tienen miedo a que los demás le rechacen. Tener tiempo para uno mismo, para los tuyos y para disfrutar de lo que te gusta es fundamental para tu salud. Cuado alguien no sabe decir no, es obvio que los de tu alrededor se conviertan en personas que absorben tu energía.
  9. Guardar rencor: El odio y el rencor a lo largo del tiempo son sentimientos que pueden desencadenar enfermedades físicas y psicológicas. Además no solo esto, sino que acaba con tu energía espiritual o vital debido a que llena tu mente de pensamientos negativos e innecesarios para ser feliz en tu vida.
  10. No decidirse: A veces cuando tomamos decisiones importantes debemos asumir que no siempre tomaremos la mejor decisión, quizá nos equivocaremos pero los errores son aprendizajes. Es mejor equivocarse y enmendar que quedarse de brazos cruzados sufriendo por la indecisión.
  11. La casa o el espacio que habitas desordenado: No hay nada más que te quite la energía que el desorden pero sobre todo la desorganización. También, aquellas cosas que hay en tu hogar que no te aportan bienestar y alegría. Tira, ordena y organiza aquellas cosas del pasado que ya no te sirven. Lo único que te impiden es seguir adelante.
  12. Arrastrar cosas pendientes en el tema de salud: “Ya iré al dentista” “ya me miraré esta alergia” “ya iré a la dietista”. Si no vas a ir, desecha de tu agenda mental estas expectativas. Sé realista contigo mismo. Y si finalmente decides ir, apúntatelo en la agenda y olvida el asunto hasta que llegue el momento de tu cita médica.
  13. Rodearte o permitir que entren en tu vida personas que se quejan constantemente: Además estas personas no hacen nada para salir de la situación en la que se encuentran, personas que enjuician constantemente y no se ven a ellas mismas, personas donde el yo abunda y el tú escasea…Si alguien busca un cubo de basura, procura no ser tú. Es decir, las personas tóxicas son los ladrones de energía por excelencia.
  14. Contacta con tu poder personal: Deja de tolerar situaciones o personas tóxicas. Toma una decisión para salir de ahí. La que sea. Cuando te mantienes pasivo, lo que estás haciendo es permitir que los demás acaben con tu energía espiritual o vital. Cuando tomas la acción necesaria, restableces el flujo energético y te sientes más liberado.           Lo que acaba con tu energía espiritual o vital
  15. Deudas emocionales: Palabras no dichas, duelos no resueltos, adiós no pronunciados, te amo no liberados. Escríbele a la persona para cerrar el pasado y si esto no es posible, escríbele igualmente y envíaselo al “viento” para que recoja esas palabras que ahora sí has pronunciado. Libérate de la carga emocional que implica no dejar atrás el pasado. No hay más que libere, que dejar ir todas aquellas palabras que no hemos podido decir antes. Perdona, pero sobre todo, perdónate a ti mismo por no haber sabido hacerlo mejor.
  16. Elimina de tu vida aquellas cosas que no te hacen feliz: Sí, así de radical. Las cosas que no te hacen feliz y les dedicas tiempo, te merman la energía. Goza de aquellas con las que sí disfrutas. Verás cómo te sientes más enérgico y contento. Como alternativa, puedes delegar aquellas con las que no acabas de estar a gusto.
  17. Cumple tus promesas: La forma más fácil de evitar el no cumplimiento de algo, es decir no desde el principio. Si ya has hecho la promesa, puedes ofrecer alternativas o negociar. El no cumplimiento de una promesa, nos mantiene energéticamente pendientes de eso que no se terminó, con lo cual una parte de esa energía espiritual o mental está todavía con aquello sin acabar.
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